La implantación de un Plan de Lucha contra las Infecciones Relacionadas con la Asistencia Sanitaria (IRAS) puede reducir hasta un 30% su incidencia

Author Fundación Tecnología y Salud y Fenin.

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Uno de cada 15 pacientes hospitalizados en España padece una Infección Relacionada con la Asistencia Sanitaria (IRA)

LA IMPLANTACIÓN DE UN PLAN DE LUCHA CONTRA LAS INFECCIONES RELACIONADAS CON LA ASISTENCIA SANITARIA PUEDE REDUCIR HASTA UN 30% SU INCIDENCIA

  • La implantación de un Plan de Lucha contra las Infecciones Relacionadas con la Asistencia Sanitaria (IRAS) puede reducir hasta un 30% su incidencia
  • Más de 3.000 personas en España fallecen al año como consecuencia de las IRAS, siendo entre el 30% y el 70% de éstas evitables.
  • Un tercio de los ingresados en las Unidades de Cuidados Intensivos UCI) padece IRAS.
  • Las estancias hospitalarias adicionales por las IRAS suponen en nuestro país un sobrecoste de 700 millones de euros.
  • Países como Reino Unido, Holanda y Noruega o Estados Unidos han conseguido reducciones en las incidencias de las IRAS gracias a planes específicos.
  • Con la redacción de este Plan Fenin propone la utilización racional de los recursos, minimizando las IRAS y ofertando servicios sanitarios con un nivel mayor de calidad que permita obtener mejores resultados de salud.

Madrid, 18 de febrero de 2015.- Más de 3.000 personas en España fallecenal añocomo consecuenciade Infecciones Relacionadas con la Asistencia Sanitaria (IRAS), afectando a uno de cada 15 personas hospitalizadas y alcanzando hasta al 30% de los pacientes ingresados en las Unidades de Cuidados Intensivos (UCIs).

A tenor de estos datos, la Fundación Tecnología y Salud con el apoyo de la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria (Fenin) e impulsado por las empresas 3M España, S.A, Becton Dickinson, S.A, Laboratorios Hartmann S.A, Hospira Productos Farmacéuticos y Hospitalarios, S.L,  Izasa Hospital y Werfen Group,  han presentado en una Jornada celebrada en Madrid, un Plan de Lucha contra las Infecciones Relacionadas con la Asistencia Sanitaria (IRAS), que pone sobre la mesa el impacto de estas infecciones y aporta recomendaciones para la utilización racional de los recursos, con el objetivo de minimizar el impacto negativo que las IRAS tienen en nuestro sistema sanitario, y disminuir hasta en un 30% los casos de infección nosocomial en los próximos años. El Plan está  dirigido a todos los agentes relacionados con la prevención, control y gestión de estas infecciones, así como a los pacientes afectados por ellas y al conjunto de los ciudadanos en general.

Un problema de salud pública

El manejo y, sobre todo, la prevención de estas infecciones, que se consideran los eventos adversos más frecuentes en los hospitales, constituyen un reto para cualquier profesional y gestor del sistema sanitario. Según han puesto de manifiesto los expertos reunidos en la jornada, entre un 5% y hasta un 15% de los pacientes ingresados en un hospital acaba padeciendo una infección nosocomial, mientras que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recuerda que en Europa, anualmente, se producen 4,5 millones de IRAS al año que suponen 37.000 muertes y 16 millones de estancias hospitalarias adicionales. En España, el último estudio EPINE señala una prevalencia del 7,61%.

En este escenario, Enrique Álvarez, presidente de Fenin señala que “los datos sobre  incidencia, efectos y costes de las IRAS son tremendamente impactantes en sí mismos y eliminan de raíz el debate acerca de la necesidad de implantar medidas efectivas al respecto. De hecho, el 95% de los profesionales y gestores sanitarios consideran que el control de las infecciones adquiridas en el entorno sanitario debe ser una de las cinco prioridades de los sistemas sanitarios”.

En este sentido, las infecciones nosocomiales y los problemas relacionados con la medicación constituyen los dos eventos adversos más frecuentes en los hospitales, muy ligados a los procedimientos invasivos más complejos y a los servicios críticos y quirúrgicos. “La complejidad de los procedimientos y los entornos altamente especializados y dotados técnicamente donde se producen las IRAS sugieren que el abordaje del problema debe hacerse desde una perspectiva en la que los avances técnicos y la tecnología sean un elemento clave. De hecho, la tecnología es un potente aliado en la prevención y control de las IRAS y el reto fundamental para las organizaciones sanitarias es optimizar las políticas de inversión en función del valor añadido que la tecnología aporta al control de las IRAS.”, explica el presidente de Fenin.

Impacto económico de las IRAS

Las IRAS suponen un sobrecoste económico y humano de la atención sanitaria que los sistemas sanitarios tienen que contener. Según explica José Luis Gómez, presidente de la Fundación Tecnología y Saludlas estancias hospitalarias adicionales por las IRAS suponen en nuestro país un coste de 700 millones de euros. En este sentido, para minimizar las IRAS y su impacto económico negativo es necesario una aplicación rigurosa de medidas de prevención y control, una utilización racional de los recursos y ofertar servicios sanitarios con un nivel mayor de calidad que se traduzcan en mejores resultados de salud”.

De esta forma, añade el presidente de la Fundación Tecnología y Salud, “el ahorro producido mediante el control del impacto de las IRAS puede permitir destinar recursos a ampliar la oferta asistencial y/o reorientar los servicios sanitarios hacia un mayor nivel de calidad, mayores retornos en salud y hacia políticas coste-efectivas encaminadas a reforzar la seguridad asistencial”.

Corresponsabilidad

El Plan se orienta hacia la implicación efectiva de la administración sanitaria central y autonómica y de los directores y gerentes de los centros sanitarios para llevar a la práctica los cuatro pilares básicos del Plan: la medición de las IRAS, la definición de objetivos claros, alcanzables y eficaces, la alineación del Sistema Nacional de Salud alrededor de estos objetivos y la elaboración de una estrategia teniendo en cuenta los elementos y recursos necesarios.

En este punto, Joaquín Estévez, presidente de SEDISA y secretario general técnico de la Fundación Ad Qualitatem, señala que los gestores y directivos de la salud juegan un papel fundamental en el control del IRAS bajo el punto de vista de la gestión y la coordinación, dado que en él intervienen e influyen todos los actores del sistema sanitario. “El modelo de gestión requiere la reasignación de los recursos disponibles según resultados y prioridades, aportación en resultados en salud y eficiencia y, en este sentido, la Propuesta de Plan de Lucha contra las Infecciones Relacionadas con la Asistencia Sanitaria es un ejemplo de cómo tienen que evolucionar los sistemas asistenciales, ya que recoge los puntos clave sobre los que debe girar cualquier plan de actuación: monitorización y evaluación, descripción de índices de medición-valoración, aplicación de buenas prácticas y estandarización de las mismas, participación e implicación de los pacientes, formación e incentivación de los profesionales sanitarios e incorporación de innovaciones evaluadas y que hayan demostrado eficiencia”.

Algunos países de nuestro entorno como Reino Unido, Holanda y Noruega o Estados Unidos han conseguido reducir la incidencia de las IRAS gracias a planes de actuación específicos en los que la tecnología sanitaria plantea un campo de colaboración muy amplio y se convierte en un potente aliado en la prevención y control de estas infecciones.

En este sentido,se espera que el Plan sea un paso decisivo en la elaboración de políticas encaminadas a reforzar la seguridad en la asistencia sanitaria y la puesta en marcha de acciones concretas para disminuir los casos registrados. Pero, en opinión del presidente de Fenin las aportaciones y propuestas detalladas en el Plan no generarán el impacto esperado si no se introducen modelos de gestión de la tecnología que primen la evidencia clínica y los criterios de coste-efectividad en los centros asistenciales”.   

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